1767

CARLOS III. JOSÉ DE LEIZA, HIJO DE CONSEJERO, NUEVO CONSEJERO CASTILLA. 1767

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La muerte del aragonés Pedro Ric dejó vacante una plaza en el Consejo de Castilla. Para ocuparla fueron propuestos seis magistrados, que recibieron informes reservados. Fue designado Agustín de Leiza, que sería nombrado miembro de la Cámara desde junio de 1770. Agustín era hijo del aragonés José de Leiza, que fue Consejero de Castilla desde 1707.

(España. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte A. G. S. Gracia y Justicia legajo 159)

La Cámara 31 de octubre de 1767 propone para una Plaza del Consejo de Castilla.

            En 1º lugar a D. Agustín de Leiza Heraso y Baquerizo; D. Pedro Colón y D. Manuel Ventura Figueroa a D. Manuel Bernaldo de Quirós.

            En 2º a D. Francisco Losella; D. Pedro Colón y D. Manuel Ventura de Figueroa al referido D. Agustín de Leiza; D. Miguel María de Nava a D. Pedro de Ávila y Soto; y D. Francisco José de las Infantas, a D. Juan Esteban de Salaverri.

            En 3º a D. Juan Fernando Barrueta; y D. Pedro Colón al expresado D. Pedro de Ávila.

            El primero que fue propuesto en igual lugar por octubre de 1764 para la Plaza de Alcalde de Casa y Corte, que se le confirió; de profesor de Leyes en la Universidad de Alcalá, en la que se graduó de Doctor, salió a servir Plaza de Alcalde de Corte del Reino de Navarra, el año de 1744, y en el de 1755 se le promovió a la de Oidor de aquel Consejo. De los informes dados por el Regente de él, que se expresan en la nota que acompaña la Cámara, resulta que este Ministro ha desempeñado su obligación, y que tiene capacidad, juicio y talentos, sin que se le halle defecto alguno; antes bien mucha aplicación. Y el Obispo de Pamplona tiene informado de este Ministro que es de buenas letras, juicio y prudencia, apto para su Ministerio, y de noble e ilustre familia. Por septiembre de este año fue propuesto para otra Plaza del Consejo en segundo lugar.

            D. Manuel Bernaldo de Quirós, propuesto en este lugar por D. Pedro Colón y D. Manuel Ventura de Figueroa, lo fue en 2º por los mismos votos por septiembre de este año, para otra Plaza del Consejo; es Ministro del de Indias; de Colegial en el mayor de Oviedo, Universidad de Salamanca, salió a servir en el año de 1740, Plaza de Alcalde mayor de la Audiencia de la Coruña; en el de 1748 se le promovió a la de Oidor de la Chancillería de Valladolid; en el de 1752 se le confirió el Corregimiento de la Provincia de Guipúzcoa; en el siguiente la Regencia de Mallorca, y en el de 1760 la de la Audiencia de Aragón. Ha sido Consultado cinco veces por un voto en 2º y 3º lugar para igual Plaza de ésta.

            Del segundo, consta que en el año próximo pasado se le confirió la Regencia de la Audiencia de Aragón; que fue Abogado de crédito en la Ciudad de Valencia; que en el año de 1751 se le concedió Plaza de lo Criminal de aquella Audiencia, y en el siguiente se le promovió a la de Oidor en ella; aquel Regente informó que este Ministro era literato, juicioso, de buen porte y conducta. Por julio y septiembre de este año fue propuesto en 3º lugar para iguales Plazas a ésta.

            D. Pedro de Ávila y Soto, propuesto en este lugar por D. Miguel María de Nava. Fue Colegial del de Santa Cruz de Valladolid, y en el año de 1751 se le confirió Plaza del Crimen de la Audiencia de Barcelona, la que sirvió hasta el de 1764, que se le concedió la de Alcalde de Casa y Corte, de que tenía honores y sueldo; y al presente es Ministro del Consejo de Indias. Por julio de este año se le Consultó por la Cámara en 3º lugar para igual Plaza a ésta.

            D. Juan Esteban de Salaverri, propuesto en este segundo lugar por D. Francisco José de las Infantas. Fue propuesto en 1º lugar por septiembre de 1762 para una Plaza de Alcalde de Casa y Corte, que se le confirió; en el de 1741 salió a servir de Colegial en el de San Ildefonso de Alcalá, la de Alcalde mayor de la Audiencia de Oviedo; en el de 1756, se le promovió a la de Oidor de la Chancillería de Granada, y se le nombró Gobernador de la Sala del Crimen de ella en el de 1759. El Presidente de la referida Chancillería informó en el referido año de 1762 que este Ministro era de regular literatura, y habilidad, de apacible genio, buen juicio y porte, desinteresado, recto, y asistente a su Tribunal.

            El tercero, es Regente de la Audiencia de Galicia, desde el año de 1763. Consta que fue Colegial en el mayor de Santa Cruz de Valladolid, y Catedrático de Clementinas de aquella Universidad, salió a servir la Fiscalía del Crimen de la Chancillería de Granada en el año de 1752; que en el propio pasó a la de lo Civil, y en el de 1755 a Plaza de Oidor de la misma Chancillería. El Presidente de ella informó entonces que este Ministro era natural y de las primeras familias del Señorío de Vizcaya; sobresaliente en literatura de notoria habilidad, buen genio, maduro juicio, porte, rectitud, desinteresado, y asistente al Tribunal. Por junio de este año fue Consultado por todos votos en igual lugar para la Presidencia de Valladolid; y por septiembre próximo pasado por dos votos para otra Plaza igual a ésta.

*Selección y transcripción de Enrique Giménez López, 2017, bajo licencia Creative Commons “Reconocimiento – No comercial”. El autor permite copiar, reproducir, distribuir, comunicar públicamente la obra, y generar obras derivadas siempre y cuando se cite y reconozca al autor original. No se permite utilizar la obra con fines comerciales.

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CARLOS III. RODRIGO DE LA TORRE, CONSEJERO DE CASTILLA A LA MUERTE DE MANUEL PATIÑO. 1767

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Para ocupar la vacante del Consejero de Castilla Manuel Patiño, muerto en Arganda el 18 de septiembre de 1767, fueron propuestos cinco magistrados. Fue designado el que encabezaba la propuesta, el andaluz, de Tíjola (Almería), Rodrigo de la Torre Marín. Fue Camarista de Castilla desde 1785 hasta su fallecimiento el 12 de noviembre de 1789. Otros dos candidatos fueron también Consejeros de Castilla: Agustín de Leiza y Francisco Losella.

(España. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte A. G. S. Gracia y Justicia legajo 159)

La Cámara 23 de septiembre de 1767 propone para una Plaza del Consejo de Castilla.

            En 1º lugar a D. Rodrigo de la Torre Marín.

            En 2º a D. Agustín de Leiva Heraso; y D. Pedro Colón y D. Manuel Ventura Figueroa a D. Manuel Bernardo de Quirós.

            En 3º a D. Francisco Losella, y D. Pedro Colón y D. Francisco José de las Infantas a D. Juan Fernando Barrueta.

El primero es Regente de la Audiencia de Barcelona desde el año de 1762; sirvió Plaza de Alcalde de Hijosdalgo de la Chancillería de Granada cuatro años, y la de Oidor a que fue ascendido en el mismo Tribunal diez; según informes del Presidente de la referida Chancillería fue este Ministro Catedrático de Código de la Universidad de Salamanca; y es de literatura más que regular; de habilidad competente, buen juicio, porte, rectitud, y desinteresado. Ha sido Consultado para igual Plaza en 1º lugar por un voto, y en 2º por la Cámara, y lo mismo para las Presidencias de Valladolid y Granada.

            El segundo que fue propuesto en 1º lugar por octubre de 1764 para la Plaza de Alcalde de Casa y Corte, que se le confirió; de profesor de Leyes en la Universidad de Alcalá, en la que se graduó de Doctor, salió a servir Plaza de Alcalde de Corte del Reino de Navarra el año de 1744, y en el de 1755 se le promovió a la de Oidor de aquel Consejo. De los informes dados por el Regente del citado Consejo, que se expresan en la nota que acompaña la Cámara resulta que este Ministro ha desempeñado su obligación, y que tiene capacidad, juicio y talentos, sin que se le halle defecto alguno, antes bien mucha aplicación. Y el Obispo de Pamplona tiene informado de este Ministro, que es de buenas letras, juicio y prudencia, apto para su Ministerio, y de noble, e ilustre familia.

D. Manuel Bernardo de Quirós, propuesto en el segundo lugar por D. Pedro Colón y D. Manuel Ventura Figueroa; es Ministro del Consejo de Indias; de Colegial en el mayor de Oviedo, Universidad de Salamanca, salió a servir en el año de 1740 Plaza de Alcalde mayor de la Audiencia de la Coruña; en el de 1748 se le promovió a la de Oidor de la Chancillería de Valladolid; en el de 1752 se le confirió el Corregimiento de la Provincia de Guipúzcoa; en el siguiente la Regencia de Mallorca, y en el de 1760 la de la Audiencia de Aragón. Ha sido Consultado 5 veces por un voto en 2º y 3º lugar para igual Plaza que ésta.

Del tercero, consta que en el año próximo pasado se le confirió la Regencia de la Audiencia de Aragón; que fue Abogado de crédito en la Ciudad de Valencia; que en el año de 1751 se le concedió Plaza de lo Criminal de aquella Audiencia, y en el siguiente se le promovió a la de Oidor de ella; aquel Regente informó que este Ministro era Literato, juicioso, de buen porte y conducta. Por julio de este año fue propuesto en igual lugar para otra Plaza del Consejo.

D. Juan Fernando Barrueta, propuesto en tercer lugar por D. Pedro Colón y D. Francisco José de las Infantas lo fue en 2º por un voto para igual Plaza, por julio de este año; en el de 1763, se le confirió la Regencia de la Audiencia de Galicia; consta que de Colegial en el mayor de Santa Cruz de Valladolid, y Catedrático de Clementinas de aquella Universidad, salió a servir la Fiscalía del Crimen de la Chancillería de Granada en el año de 1752, que en el propio pasó a la de lo Civil, y en el de 1755 a Plaza de Oidor de la misma Chancillería. El Presidente de ella informó entonces que este Ministro era natural y de las primeras familias del Señorío de Vizcaya, y sobresaliente en Literatura, de notoria habilidad, buen genio, maduro juicio, porte, rectitud, desinteresado, y asistente al Tribunal. Por junio de este año fue Consultado por todos votos en igual lugar que ahora para la Presidencia de Valladolid.

*Selección y transcripción de Enrique Giménez López, 2017, bajo licencia Creative Commons “Reconocimiento – No comercial”. El autor permite copiar, reproducir, distribuir, comunicar públicamente la obra, y generar obras derivadas siempre y cuando se cite y reconozca al autor original. No se permite utilizar la obra con fines comerciales.

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CARLOS III. CONFESIONES DE MUJERES ACUSADAS DE PARTICIPAR EN EL MOTÍN DE ALBATERA. 1767.

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Confesiones ante el Oidor de la Audiencia de Valencia comisionado en Elche de cuatro vecinas de la población alicantina de Albatera acusadas de haber intervenido en el motín acontecido en dicha villa el 22 de abril de 1766, cuando salieron a la plaza “a vender géneros comestibles por menor, llevando alguna de ellas cuchillos y otras armas, con grande algazara y gritería, diciendo: que ya que  no había hombres en la Villa ejecutaban aquellos las mujeres”, en Elche el 3 de marzo de 1767.

(España. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte A. H. N. Consejos legajo 22.625)

Nº 64.- Antonia Serna de Quinto, mujer de Pedro Albero de Martínez, vecina de Albatera, de edad de veinte y siete años; fue presa por ser otra de las que en la mañana del día veinte y dos de abril salieron a la Plaza a vender géneros comestibles por menor, llevando alguna de ellas cuchillos y otras armas, con grande algazara y gritería, diciendo: que ya que no había hombres en la Villa ejecutaban aquellos las mujeres; y aunque acudió la Justicia a que se retirasen y aquietasen, lo que resistieron, de que fue preciso poderlo conseguir a suaves persuasiones, y con súplicas y ruegos.

Lo que se verifica por muchos testigos y reos, que lo dicen de vista y cierta ciencia, pero que no les advirtieron armas ni cual de ellas fuese la que decía la expresión de que ya que no había hombres, etc.  

Esta reo en su declaración, que ratifica en su confesión, dice: que juntándose con otras determinaron por fragilidad salir a la Plaza y vender panes, y saliendo la Justicia las hizo retirar; y niegas los demás cargos.

Nº 65.- Paula Serna de Quinto, mujer de Roque Cárceles, vecina de Albatera, hermana de la antecedente, de treinta años de edad, tiene el mismo cargo justificado en la propia conformidad y verificado por muchos testigos y reos que así lo vieron, pero no armas.

Y esta reo, en la declaración que ratifica en la confesión dice: que entre su hermana y Josefa Valero se les hizo impresión la libertad de vender géneros comestibles en los inmediatos lugares en virtud de los tumultos, y que en Albatera en igual circunstancia sería permitido, y salieron a vender panes a la Plaza, e hicieron lo propio otras mujeres, y la Justicia la hizo retirar, y niega los demás cargos.

Nº 66.- Josefa Valero, mujer de Francisco Aguado, vecina de Albatera, de veinte y cinco años de edad, suelta al fiado, tiene el mismo cargo y con la propia justificación que las antecedentes, pero sin verles armas.

Y  esta reo en su declaración, ratificada en la confesión, dice lo propio que la antecedente, y añade que habiendo llegado la Justicia para que se retirasen, dijo: que ya que los hombres tenían miedo no le tenían las mujeres; y niega los demás cargos.

Nº 67.- Anna María Valero, mujer de Juan Bautista Bernabé, vecina de Albatera, de cuarenta y tres años de edad, suelta al fiado por los mismos cargos justificados por los propios testigos pero sin verles armas.

Esta reo en su declaración, ratificada en la confesión, dice: que por casualidad se acercó al bullicio y mujeres que estaban vendiendo pan, y llegó la Justicia y las hizo retirar, y niega todo lo demás.

*Selección y transcripción de Enrique Giménez López, 2017, bajo licencia Creative Commons “Reconocimiento – No comercial”. El autor permite copiar, reproducir, distribuir, comunicar públicamente la obra, y generar obras derivadas siempre y cuando se cite y reconozca al autor original. No se permite utilizar la obra con fines comerciales.

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CARLOS III. LLEGADA A ESPAÑA DE JESUITAS HUIDOS DE CÓRCEGA. 1767.

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Tras el desembarco de los jesuitas españoles en Córcega corrió el rumor entre ellos que aquellos que abandonasen la disciplina de la Compañía y se secularizasen podrían regresar a España. Tras la detención de cinco de ellos en Barcelona el Consejo recordó que la Pragmática Sanción imponía penas muy severas a quienes volvieran del exilio sin licencia, y que las autoridades reforzasen los controles sobre personas procedentes del extranjero ” antes que se inunde el Reino de estos prófugos”.

(España. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte A. G. S. Gracia y Justicia legajo 667)

            El Consejo, 1º de octubre de 1767.

            Por certificaciones de D. José Payo Sanz, Escribano de Cámara honorario del Consejo don destino al Extraordinario, presentadas al Consejo por los Fiscales de V.M. resulta que en la ciudad de Barcelona se hallan detenidos y presos cinco individuos que fueron de la Compañía de Jesús, llamados Ramón Orduña, presbítero natural de la villa de La Guardia, obispado de Tuy, Félix de la Torre, Cristóbal Cañete, José Jiménez y Jacinto de Navas, naturales del lugar de Luque y ciudades de Motril y Sevilla, todos coadjutores, que según sus declaraciones vinieron obtenidas sus dimisorias a solicitar Real permiso de V.M. y hacer los juramentos que se les mandara, persuadidos de que podían venir a esto, y dicen que por otras vías venían otros muchos a solicitar esto mismo.

            Con presentación de estas certificaciones y su referencia, han expuesto los Fiscales de V.M. en el Consejo, que por el artículo 9 está prohibido el regreso de indivíduo alguno de la Compañía a estos Reinos, y encargado a las Justicias tomen contra los infractores las más severas providencias, como así mismo contra los auxiliares y cooperantes, castigándose a estos últimos como a perturbadores del sosiego público.

            Dispone el artículo 10 de la Pragmática Sanción que no basta la dimisión del Papa, ni el que quede cualquier individuo de la Compañía de secular o sacerdote, ni el que pase a otra Orden, para poder volver a estos Reinos, no obteniendo especial permiso y licencia de V.M., cuyos requisitos prescribe dicha Pragmática, encomendando en el artículo 19 la ejecución e imposición de las penas a las Justicias territoriales.

            Creyeron los Fiscales que para evitar todo pretexto de ignorancia convenía se intimase en las casas antes de salir de España la Real Pragmática a todos los individuos de la Compañía, como así se hizo en efecto, librándose para ello por el Consejo la Real provisión conveniente; habiendo en su consecuencia quedando todos legalmente instruidos del contexto de la Pragmática Sanción.

            Pero con infracción de ella se han introducido en España, señaladamente en Gerona y Barcelona número considerable de sacerdotes y legos, con pretexto de haber obtenido dimisoria de la Curia Romana o del General sin permiso alguno de V.M., infiriéndose de aquí la infracción.

            Este hecho no se funda en conjeturas, sino en las pruebas instrumentales que resultan de las certificaciones auténticas que presentan los Fiscales dadas por D. José Payo Sanz, Escribano de Cámara honorario del Consejo con destino al Extraordinario.

            Una infracción tan descubierta, al paso que manifiesta el ningún respeto a las Leyes de parte de los infractores debe despertar la vigilancia del Consejo a fin de excitar la observancia de la Pragmática Sanción, fijando las penas de los infractores que sin licencia vuelvan a estos Reinos, los cuales echados de él volviendo contra el mandato del Soberano como proscritos siendo legos y seculares, deben incurrir en pena de muerte, y siendo ordenados in sacris en perpetua reclusión, a arbitrio de los ordinarios, y las demás penas que correspondan; además de las ya establecidas en dicha Pragmática Sanción contra los auxiliantes y cooperantes, debiendo estimarse por tales los que sabiendo el arribo de semejantes personas no les delatare a la Justicia inmediata, a fin de que con su aviso pueda proceder al arresto o detención, ocupación de papeles, toma de declaración, y demás justificaciones conducentes, consultando con Audiencia o Chancillería del territorio la providencia que se tomare contra las personas legas, y remitiendo al Consejo por mano del Fiscal el proceso de nudo hecho contra los que estén ordenados in sacris, cuya providencia para su uniforme ejecución conviene se haga manifiesta en todo el Reino con el mayor encargo a las Justicias, para que velen en examinar las personas que se introducen de fuera, y a todos los oficiales militares y Rondas de Rentas para que den el auxilio que se les pidiere sin demora, pena de suspensión de empleo y castigo ejemplar, intimándose en todas partes por bando, a cuyo efecto piden los Fiscales que el Consejo expida la Real provisión circular conveniente, por lo que insta tomar providencia antes que se inunde el Reino de estos prófugos, dando cuenta a V.M., si el Consejo lo estimare, sin retardación de expedir la citada Provisión acordada, y con las declaraciones que estimare el Consejo.

            El Consejo se ha informado con lo expuesto por los Fiscales de V.M., y ha acordado hacerlo todo presente a V.M. para que se digne mandarlo así, o resolver lo que fuere más de su Real agrado.

            Resolución: como parece.  

*Selección y transcripción de Enrique Giménez López, 2017, bajo licencia Creative Commons “Reconocimiento – No comercial”. El autor permite copiar, reproducir, distribuir, comunicar públicamente la obra, y generar obras derivadas siempre y cuando se cite y reconozca al autor original. No se permite utilizar la obra con fines comerciales.

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CARLOS III. ESTADO EN EL PUERTO CORSO DE BASTIA DEL CONVOY QUE TRANSPORTABA A LOS JESUITAS ARAGONESES. 1767

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Juan Antonio Enríquez, comisario del convoy que transportaba 570 jesuitas de la Provincia de Aragón al mando de Antonio Barceló, describe al embajador español en Roma el estado de las embarcaciones fondeadas en el puerto corso de Bastia tras llevar cuarenta días de navegación, y da noticia de los restantes convoyes en los que viajaban los restantes jesuitas españoles, a lo que Francia denegaba el permiso para desembarcar en Córcega, lo que no se logró hasta el mes de agosto.

(España. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte A. M. AA. EE. Santa Sede)

            Muy Sr. mío. Ya ha un mes que está fondeado en este Puerto este convoy de los Regulares de la Compañía de la Provincia de Aragón, y subsiste como el primer día esperando las órdenes para el desembarco, mediante la oposición de este Comandante de las tropas francesas Conde de Marbeuf, que le origina a la Real Hacienda el gasto de ciento ochenta y cinco doblones, a que ascienden a cada día todos los de este convoy entre sueldos, fletes, raciones, y Mesa.

            Desde el arribo aquí, con la idea de reservar los víveres de abordo para la vuelta a España, dispuse de acuerdo con este Comandante que en lugar de ración se diesen dos reales de vn. al día a cada marinero o soldado con lo que compren en tierra pan y carne fresca, vino y demás víveres, que les hay en abundancia, les sobre para tabaco, y están contentos, pues para que no se alterasen los precios, que son cómodos, acordé por medio de este Cónsul de España con el Comisario Vicegerente de la República, que se echase un bando con penas para los vendedores que alterasen los señalados en el Arancel que se me entregó, y así ha seguido el buen orden.

            En nueve del corriente, que llegó una posta de Francia y pude comprender que iba algo larga nuestra demora aquí, porque se había despachado un correo de París a Madrid sobre la forma de superar las dificultades de este Comandante de las tropas francesas en punto de alojamientos, hice conservación con este General de la estrechez en que estaban ya cuarenta días abordo dichos Regulares, y recelo de que las calenturas ardientes que padecían algunos de ellos fuesen en aumento con los calores, y nos produjesen embarazos, que podrían evitarse saliendo algunas horas a tomar los aires de tierra en los campos inmediatos a esta Plaza, y habiéndose prestado inmediatamente a este pensamiento envió un Ayudante a este Comandante de la Escuadra a decirle podía permitirles cuando gustase que bajasen a pasear a tierra, lo que están haciendo desde aquel día todas las tardes con tna buen suceso que no hay entre los quinientos y setenta un enfermo, estando todos bien asistidos de Mesa con buenas carnes, verduras y nieve.

            Desde veinte y ocho del pasado se halla fondeado en el Golfo de San Florencio en convoy del mando de D. Francisco de Vera que conduce los Regulares de la Provincia de Toledo, y los víveres que me piden de los que allí faltan se los voy enviando diariamente.

            El de la Provincia de Andalucía del cargo de D. Juan Lombardón, se presentó delante de este Puertos antes de ayer tarde, y ayer el de la Provincia de Castilla del mando de D. Diego de Argote, y ambos Comandantes instruidos por los Prácticos de que no hay en este Puerto capacidad ni fondo para sus gruesos bajeles, mandaron sin detención y con separación a doblar el Cabo Corso para fondear en San Florencio o Calvi, y esperar allí los órdenes.

            De todo me ha prevenido informar a V. S. aprovechando la ocasión de una faluca que sale para Civitavecchia, para que se halle enterado, repitiendo a V. S. con este motivo atenta obediencia para que la ejercite con sus preceptos.

            Nuestro Señor guarde a V. S. los muchos años que puede.

            A bordo del Chambequín el Atrevido en el Puerto de la Bastia a 21 de junio de 1767.

            Juan Antonio Enríquez a Tomás Azpuru.

*Selección y transcripción de Enrique Giménez López, 2017, bajo licencia Creative Commons “Reconocimiento – No comercial”. El autor permite copiar, reproducir, distribuir, comunicar públicamente la obra, y generar obras derivadas siempre y cuando se cite y reconozca al autor original. No se permite utilizar la obra con fines comerciales.

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CARLOS III. SOSPECHAS DEL ENVÍO DE ARMAS A FILIPINAS POR LOS JESUITAS. 1767

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El Secretario de Estado Grimaldi informa al embajador español en Lisboa de las sospechas que Carlos III tiene sobre posibles envíos de armas y municiones a las Filipinas, como también a la América meridional para oponerse por la fuerza a la expulsión. Solicita al embajador Almodóvar que haga pesquisas en Portugal e informe de aquellos que averigüe.

(España. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte A. G. S. Estado legajo 5.062)

            El Rey tiene poderosos motivos para persuadirse que los regulares de la Compañía han seguido hasta ahora la práctica de enviar individuos suyos a las Islas Filipinas desde los Estados del Papa sin tocar en estos Dominios; y que también desde Inglaterra, Holanda, y otros puertos, así del Norte como de la Italia los solían enviar a Buenos Aires, la California y demás Países de América.

            Hay así mismo vehementes indicios de que con ellos enviaban armas y municiones de guerra a los expresados parajes; y siendo de la mayor importancia cortas de raíz estos desórdenes, me manda S. M. prevenir a V. E. se dedique por todos los medios que le sugiera su celo y prudencia a indagar si desde ese País, y todo el que comprende su jurisdicción, se han hecho semejantes remesas, en qué tiempos ha sido, y de qué arbitrios se valían para disimularlas. Pero sobre todo deberá V. E. celar que en adelante no lo ejecuten, y pasar ahí los oficios más eficaces para impedirlo siempre que llegue V. E. a descubrir que lo intentan, dándome noticia individual de cuanto fuere averiguando en estos asuntos, y otros de igual naturaleza, para arreglar las disposiciones que corresponda dar desde aquí.

            Dios guarde a V. E. muchos años como deseo.

            Madrid, de julio de 1767.

            Marqués de Grimaldi a Marqués de Almodóvar.

*Selección y transcripción de Enrique Giménez López, 2017, bajo licencia Creative Commons “Reconocimiento – No comercial”. El autor permite copiar, reproducir, distribuir, comunicar públicamente la obra, y generar obras derivadas siempre y cuando se cite y reconozca al autor original. No se permite utilizar la obra con fines comerciales.

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CARLOS III. PRIMERA PLAZA COMO MAGISTRADO DE GASPAR MELCHOR DE JOVELLANOS. 1767.

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Por ascenso de José Navarro a Oidor de la Audiencia de Sevilla, su plaza de Alcalde de la Cuadra, que Navarro venía ocupando desde 1754, fue concedida a Gaspar Melchor de Jovellanos, de poco más de 23 años, y que ocuparía hasta su ascenso a Oidor del mismo tribunal en 1774. Tuvo que competir, entre otros, con Benito Ramón Hermida y Maldonado, quien fue Secretario de Gracia y Justicia en 1808 por nombramiento de la Junta Central, y durante el período constitucional anterior al regreso de Fernando VII se manifestó partidario de mantener la Inquisición.

(España. Ministerio de Educación, Cultura y DeporteA. G. S. Gracia y Justicia legajo 159)

1767 10 31 JOVELLANOS ALCALDE DE LA CUADRA DE SEVILLA_Página_1

1767 10 31 JOVELLANOS ALCALDE DE LA CUADRA DE SEVILLA

La Cámara 31 de octubre de 1767 propone para la Plaza de Alcalde de la Cuadra de la Audiencia de Sevilla, con medio sueldo.

En 1º lugar a D. Gaspar Melchor de Jovellanos y Ramírez.

En 2º a D. José de Castilla Cavallero; D. Pedro Colón y D. Francisco José de las Infantas a D. Juan Antonio Santalices.

En 3º a D. Benito de Hermida y Maldonado; D. Pedro Colón a D. Miguel Ciber; D. Miguel María de Nava a D. Mateo de Azara y Perera; y D. Francisco José de las Infantas a D. Jerónimo Toboso y Serrano.

El primero es Colegial en el mayor de San Ildefonso, Universidad de Alcalá, desde el año de 1764; opositor a las Cátedras de ella; tiene doce años de estudios mayores, y está graduado de Bachiller en la facultad de Sagrados Cánones por la Universidad de Osma, y de Licenciado por la de Ávila. Ha sido propuesto en 2º y 3º lugar por la Cámara para Plaza de Juez de Audiencia de Grados de Sevilla, y para una del Crimen de Zaragoza; y por un voto para otra de Oidor de Barcelona.

El segundo es Colegial en el mayor de Sevilla; tiene quince años de estudios mayores, tres en Artes, y los demás en Leyes y Cánones: ha sido Rector, Vice-Rector, y Consiliario; ha sustituido varias Cátedras, y está graduado de Licenciado y Doctor en Sagrados Cánones, y ha tenido diferentes actos y ejercicios literarios; por septiembre de este año fue propuesto por un voto en 3º lugar para una Plaza de la Audiencia de Grados de Sevilla.

D. Juan Antonio Santelices, propuesto en este segundo lugar por dos votos. Es Colegial del de San Bartolomé el Viejo de Salamanca; tiene 28 años de estudios mayores; ha sido dos años Provisor y Vicario General de aquella Ciudad y Obispado, y al presente es Juez escolásticos de estudios de la referida Universidad. De los informes reservados consta es juicioso, prudente, recto, capaz, y de buen porte; desde el año de 1763 ha sido Consultado nueve veces en distintos lugares para Plazas de Audiencia y Chancillerías.

El tercero fue Consultado en igual lugar por febrero de 1763 para una Plaza de Juez de la Audiencia de Canarias; entonces informó el Marqués de Montenuevo que este sujeto estudió en la Universidad de Santiago; que ha tenido en la Coruña la Pasantía práctica del Estudio de D. Diego Cornide; se recibió de Abogado por aquella Audiencia, y a poco tiempo entró Colegial en el Colegio de Fonseca de la misma Ciudad de Santiago, donde son muy pocos los ejercicios públicos que se hacen. Que tenía siete años de Colegio, y que de éstos los tres, o poco menos, los había pasado en Madrid; que es de muy buenas prendas y aplicado, especialmente a cosas de erudición. Que lo que había podido entender por otros conductos en esta Corte, conviene con lo referido; que tiene grandes luces, y se halla muy introducido en varias materias aun fuera de su profesión por su continuada lectura, y que tiene buen juicio.

D. Miguel Cuber y Aniñón, propuesto en este tercer lugar por D. Pedro Colón, consta por la relación de sus méritos que es Colegial en el mayor de San Salvador de Oviedo de la Universidad de Salamanca, con 17 años de estudios mayores en las Facultades de Leyes y Sagrados Cánones, en que está graduado de Bachiller por dicha Universidad, y en ella ha hecho varios ejercicios literarios; ha sido Consultado en distintos lugares para Plazas de las Audiencias de Zaragoza y Sevilla.

D. Mateo de Azara y Perera, propuesto en 3º lugar por D. Miguel María de Nava. Está graduado de Bachiller, Licenciado y Doctor en Derecho Civil y Canónico por la Universidad de Huesca, en la cual, y la de Zaragoza, ha tenido diferentes actos y ejercicios por tiempo de 21 años; y los cargos de Abogado, Fiscal, y Juez de Causas en la Academia Teórico práctica de Zaragoza. En el año de 1759 compitió una Canonjía de la Catedral de Huesca; últimamente certifica D. Pedro Colón, como Ministro encargado por V. M. de la reimpresión de la Nueva Recopilación, que este sujeto es muy estudioso y de mucha inteligencia, como lo ha experimentado en las dudas que le ha propuesto con motivo de dicha reimpresión, y en la discretiva separación de los muchos Reales Decretos y resoluciones de Consultas que deben colocarse en la rúbricas o Títulos correspondientes, a que se junta la modestia de su genio y continua aplicación al trabajo; ha sido Consultado por votos en igual lugar que ahora para Plaza del Crimen de Valladolid y Valencia, y para otra de Alcalde mayor de lo Civil de la Audiencia de Oviedo.

D. Jerónimo Toboso y Serrano, propuesto en este lugar por D. Francisco José de las Infantas, lo fue igualmente por la Cámara en el año de 1765 para una Plaza del Crimen de la Chancillería de Granada. De la relación de sus méritos consta es Colegial huésped en el mayor de Sevilla, Catedrático de Prima de Sagrados Cánones de aquella Universidad, y que antes lo fue de Instituta; que está graduado de Licenciado y Doctor en Sagrados Cánones por la referida Universidad, y tiene 28 años de estudios mayores ,y los actos y ejercicios literarios correspondientes a ellos; que ha presidido por tiempo de más de cinco años una Academia del Derecho Civil, y por más de dos otra del Derecho Canónico; que ha sido Rector, Juez Chanciller, Examinador de Estudiantes, y Maestro de Ceremonias, y ha presidido siete actos de Conclusiones; y que obtuvo la Beca por oposición en el año de 1752. En el referido de 1765 informó de este sujeto D. Luis del Valle que es mozo de bastante habilidad y aplicación, y que como el concurso de estudiantes de aquella Universidad es poco o ninguno, no pueden manifestar los Catedráticos sus talentos en los actos y lecciones públicas, ni en la enseñanza de los estudiantes. Por septiembre de este año fue propuesto por un voto para una Plaza de la Audiencia de Grados de Sevilla.

 

*Selección y transcripción de Enrique Giménez López, 2017, bajo licencia Creative Commons “Reconocimiento – No comercial”. El autor permite copiar, reproducir, distribuir, comunicar públicamente la obra, y generar obras derivadas siempre y cuando se cite y reconozca al autor original. No se permite utilizar la obra con fines comerciales.

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CARLOS III. PREPARATIVOS PARA EL EMBARQUE EN SALOU DE LOS JESUITAS DE LA PROVINCIA DE ARAGÓN EXPULSADOS A ITALIA. 1767

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Los preparativos para el embarque de los jesuitas de la Provincia de Aragón en Salou estuvieron supervisados por el Intendente Juan Felipe Castaños, que contó con la colaboración del Comisario de Provincia de Marina Vicente Bedoya, quien directamente se encargó de fletar las embarcaciones precisas, dirigir los trabajos de acondicionamiento para alojar a los padres, y acopiar los víveres frescos y secos necesarios.

(España. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte A. G. S. Marina legajo 724)

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1767 4 10 EMBARCO EN SALOU

Advertencias al Comisario de Marina D. Vicente de Bedoya relativas a la expedición y embarco de los jesuitas en Salou para Civitavecchia.

Recapacitándose Vm. de las órdenes e instrucciones del Sr. D. Julián de Arriaga, que incluyo en copia, le será fácil examinar los medios que concurren al fin, pero debiéndose repartir las providencias encomiendo a Vm. las principales que siguen.

Pasará Vm. inmediatamente al Puerto, y elegirá las mayores embarcaciones nacionales, aunque sea embargando las que tengan contratado viaje al hacer falta, porque se ha de procurar no servirse de las holandesas ni inglesas, ya que no hay francesas por la asistencia que lograrán los embarcados entendiéndose el idioma, y por las demás consideraciones y ventajas que se lograrán en los ajustes de flete y raciones.

Con acuerdo de los Maestros mayores de carpintería de ribera y de obra blanca de calatería y de los demás prácticos que parezca a Vm. (aunque también lo es) computará los individuos que pueden ir en cada buque, según su construcción para el intento, aprovechando solamente todo el entrepuente desde branque a codaste, corriendo entarimados a babor y estribor, y colateralmente según lo permita la manga y plaza en las bocas de escotilla, señalando división de catres con una tabla que sostenga la cabecera con dos pilares, otra a los píes por el hueco de las varengas y dos de costado que separen el ámbito de la cama y persona, sin desaprovechar pulgada de buque para transportar el número mayor que sea posible de religiosos por ahorrar gasto y embarazo de muchos útiles respectivos a cada embarcación para no llegar al extremo de hacer tablado en bodega por la demasiada incomodidad, y piadoso concepto común, y también para que pueda tomarse este arbitrio al exceder el número de 500 individuos, que es el que se ha de arreglar Vm. ahora.

Vm. cuidará disponer los demás útiles respectivos a carpintería blanca, como jogones, mesas de comer de altar para navegar, taburetillos pequeños de tijera con asiento de lona cuantos correspondan a la mesa, jardín o lugar común al lado del banco de timón en el camarote, y cuanto sea necesario para custodiar otros utensilios.

  1. Pablo Gregori, que es activo para tales menudencias, cuidará de comprar y de hacer fabricar todos los utensilios de mesa, cocina y enfermería, y de otros indistintos según relación que le he entregado, de que acompaño copia para que Vm. vigile en la puntualidad, calidad, tamaños, y en mandarle aprontar los que se hayan olvidado, y advierta el mejor examen.

El Corredor Real Galup está encargado de aprontar los víveres frescos y secos, y carnes vivas aquí y en Tarragona según la comodidad e inmediación de embarco, que contiene la relación adjunta por totales, y Vm. cuidará de su calidad y cantidad, y de distribuir en los buques los que correspondan al número de pasajeros, en la inteligencia de ser respectivos a 19 días de carnes y 6 de vigilia, que con 5 de carne salada y tocino en salmuera, y otros tantos de pan fresco que hará Vm. embarcar en Salou, además de toda la verdura que pueda conservarse, se computan treinta, sin necesidad de arribada por subsistencia, que tanto se encarga precaver.

Estoy reduciendo a los Patrones a que se obliguen a hacerse cargo de todos los víveres al coste y costas y a su distribución diaria en desayuno, comida y cena, según el arancel o dietario adjunto, y demás obligaciones a un tanto cada día para evitar los muchos gastos y embarazos de Maestre de Víveres, Despensero y Marmitón en cada buque, y la cuenta y razón relativa de cargos y consumos, inclusa también la aguada por el dispendio y dificultad de encontrar la cantidad de pipas nuevas.

Vm. informará las cartas de fletamento a cada Patrón al respecto de 21 reales de plata antigua al mes por tonelada inclusa capa y sombrero del Patrón, según costumbre, abonándoles por este respecto los días que empleen desde el 9 del corriente en que han sido embargados o elegidos por Vm. hasta que verifique cada uno el desembarco de los pasajeros en Civitavecchia por certificación de quienes se expresa, y además 25 días para el regreso, añadiendo las condiciones recíprocas de costumbre.

Hará Vm. que Gregori extienda los inventarios de todos los utensilios que se le han encomendado, y los de carpintería, y también de capillas para que, firmado a cada Patrón el que le pertenece, le queda el cargo correspondiente.

Concluido el punto principal de habilitar las embarcaciones para su navegación y transporte, mediante la actividad acreditada de Vm. en el día 15, asignando como espero, se transferirá a Tarragona y Salou para las restantes providencias que significa la Cortes en la instrucción, aunque quedan minoradas muchas con la forma dada aquí y lo adelantado.

También seguirán a Vm. y a sus órdenes Gregori y Galup, para acabar de aprontar todo lo que se encargado allí por ser de mejor calidad y barato.

Para los fines de la referida instrucción durante el viaje, casualidad de arribadas o falta de algunos víveres por incidencias, y para otros dimanados del Sr. Presidente del Consejo, he elegido al Subdelegado de Marina D. José Llauger por su actividad, cuenta y razón, y práctica de navegar, y Vm. le empleará también en cuanto conduzca a la comisión, y le dará con su recibo cuarenta y cinco mil reales de vellón para los acasos del viaje. Sin embargo de ser la manutención a cargo de los Patrones.

Se embarcarán dos Cirujanos con sus cajas de medicinas y de instrumentos, y Vm.les señalará los dos buques mayores, que harán también de Hospital al pronto con los pasajeros achacosos y en adelante según la necesidad y proporciones con los demás que fuesen resultando.

Se informará Vm. en Tarragona por el Comisario de Guerra D. Blas Ramírez del número fijo de pasajeros, y si diere la casualidad sean más de los 500 dispondrá Vm. inmediatamente tablados en bodega a la circunferencia de las bocas de escotilla con el aseo y comodidad posible para que vayan menos incómodos a quienes correspondan; y si diere también la casualidad ser excesivamente menor el número de los 500 de forma que resultasen enteramente inútiles una o dos embarcaciones, elegirá Vm. entonces las menos acomodadas para despedirlas, precedida consulta y acuerdo con el Comandante de los Jabeques, o del Navío de Guerra que ha de escoltar al convoy, y también con el Oidor de esta Audiencia D. Miguel Joaquín de Lorieri, Comisionado por el Sr. Presidente para fines relativos, y acordarán Vms. a sí mismo lo que deba darse al Patrón por falso flete, distribuyendo sus víveres en las demás embarcaciones, y poniendo en recaudo los demás efectos inservibles.

Hará Vm. arquear las toneladas de los buques para el pago del fletamento y anticipación de un mes que debe dárseles y ponerse en contrata, de que me dará Vm. noticia con la brevedad posible, para que disponga que por la Tesorería se entregue a Vm. el caudal necesario para que suministre dicha anticipación, y el suficiente para los gastos de tablados y demás anexo, utensilios y víveres, y los 30 pesos a Llauger para precauciones del viaje.

Para el abono de las raciones o días de distribución de ellas deberá traer cada Capitán certificación del referido Llauger  que distinga aquel por mañana, medio día o noche en que haya practicado cada cual su desembarco; y si se hubiese recaudado la embarcación en que va, deberá traerla del Comandante de los Jabeques o del Navío de Guerra, pues para el abono de los utensilios quebradizos de mesa que se desgraciasen, ya se dice en la obligación separada d los Patrones sobre raciones el sujeto de quien deben presentar la correspondiente para el descargo.

Vm. ha de formar la cuenta general de la expedición en cuanto concierna a fletamentos, entarimados, utensilios de mesa, cocina, camas, botica y demás gastos y gratificaciones incluyendo tal cual libramiento mío relativo y especificado, y dar a los Patrones la anticipación de un mes por fletamento, y de veinte días por alimentos al respecto de 7 reales de vellón por individuo, y al regreso de campaña, y el resto de lo que alcanzasen por ambos motivos, precedida la entrega cabal de los efectos de que van hecho cargo según sus obligaciones, y me presentará Vm. entonces dicha cuenta final con los documentos conducentes para dirigirla al Ministro de Hacienda, y un duplicado de solas sus partidas para el Presidente del Consejo según me previene éste.

Últimamente encontrará Vm. en el Gobernador de Tarragona oficio para que le suministre cuantos auxilios convengan al desempeño de esta Comisión, que concluida y navegando el convoy se restituirá Vm. dándome en el ínterin los avisos concernientes para mi gobierno, aun cuando no ocurra, como espero, novedad particular que necesite más providencia.

Barcelona, diez de abril de mil setecientos sesenta y siete.

*Selección y transcripción de Enrique Giménez López, 2017, bajo licencia Creative Commons “Reconocimiento – No comercial”. El autor permite copiar, reproducir, distribuir, comunicar públicamente la obra, y generar obras derivadas siempre y cuando se cite y reconozca al autor original. No se permite utilizar la obra con fines comerciales.

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CARLOS III. PETICIÓN DE TRASLADAR LOS RESTOS DE SAN ISIDRO LABRADOR A LA IGLESIA DEL QUE FUERA COLEGIO IMPERIAL DE LOS JESUITAS. 1767.

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Los Capellanes de la Real Capilla de San Isidro de Madrid solicitan a Carlos III el traslado de los restos incorruptos de San Isidro desde la parroquia de San Andrés a la iglesia del Colegio Imperial que fue de la Compañía de Jesús, y su conversión en colegiata, lo que sería concedido para pasar a llamarse Colegiata de San Isidro el Real.

(España. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte A. H. N. Gracia y Justicia legajo 683)

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1767 4 27 MADRID SAN ISIDRO

M.P. Sr.

El Teniente de Capellán Mayor y Capellanes de S. M. en su Real Capilla de San Isidro de esta Corte, exponen a V. A. con el mayor respeto, que esta fundación es un monumento de la Magnífica de los Gloriosos Reyes sus fundadores, un rasgo de su liberalidad en obsequio del Santo, y una prueba de la ardiente devoción con que veneraron y reconocieron los beneficios, que por su poderosa mediación ha dispensado tantas veces el Altísimo a los invictos Monarcas Españoles, a su esclarecida Corte, y a todos sus Reinos.

Ella es propia de S. M. y de su Real Patronato por todos títulos, y su Cabildo se compone de un Capellán Mayor, que desde su fundación lo es siempre el Arzobispo de Toledo con facultad de presentar un Teniente, a quien el Rey despacha su Real nombramiento, en cuya virtud le sustituye en el empleo, y doce Capellanes, teniendo también dos Presbíteros Sochantres, dos Psalmistas, y seis Mozos de Coro.

Su obligación es cantar diariamente por la mañana las horas Canónicas menores y Misa conventual, y por la Tarde Vísperas y Completas, celebrar el Teniente las Misas solemnes de las principales festividades, y cada uno de los Capellanes además de las Conventuales, en que turnan por Semanas, ciento y cuatro rezados, las cuales obligan también a los Sochantres, y todas aplicadas por los Señores Reyes con la precisión de decirse en la misma Capilla.

Su Fábrica material es singular en su línea, y acaso la más primorosa de cuantas hay en el Reino de Real Patronato, pero también la menos dotada respectivamente a las mayores Cargas desde su institución, de modo que toda su Renta libre apenas llega a doce mil ducados anuales, en tres Pensiones sobre los Obispados de Pamplona, Plasencia y Calahorra y a proporción son tan limitadas las Rentas como estar asignadas al Teniente de Capellán Mayor la de mil ducados, a cada Capellán la de quinientos, y a los Sochantres la de cuatrocientos, distribuido todo en las horas Canónicas del Coro, de tal suerte que necesitan asistir puntualmente para ganarlas, y aun así está bien experimentada la imposibilidad de mantenerse con una mediana decencia, y menos corresponden el honor que merecen a S. M. de sus Capellanes.

Sobre toda la suntuosidad que verdaderamente se advierte en esta Real Capilla suple el efecto de estar reducida a solo su ámbito sin que tenga la más precisas oficinas para su servicio para su servicio, como son Coro, Sacristía, Sala Capitular, ni los demás de Archivo, Guarda Alhajas, y otras indispensables a la menor Comunidad; y su unión a la Iglesia Parroquial de San Andrés, de que solamente lo divide una reja, constituye a ambas en una recíproca sujeción y dependencia para sus ministerios, de que han dimanado tantas disensiones y pleitos, como constan  en el Real Consejo de la Cámara, sin que hasta ahora se hayan decidido los puntos litigiosos entre la Jurisdicción Ordinaria, Parroquia y Capilla, ni sea fácil concordar las respectivas pretensiones, que por no haberse prevenido en los principios han dejado campo abierto para continuar discordias.

Para evitar tantos inconvenientes he creído el Cabildo oportuna la presente ocasión de hallarse sin uno  las Iglesias de los Regulares de la Compañía de Jesús, y entre ellas la del Colegio Imperial, para que V. A. pueda proporcionar por los medios que su gran penetración juzgue más conveniente se destine, no para la comodidad del Cabildo, que reconoce su pequeña, si no para digna colocación del preciso incorrupto Cuerpo del prodigioso San Isidro, que así logrará mayor culto, y la parroquia de San Andrés, aplicándola la Real Capilla, toda la extensión, que necesita para el más cómodo surtimiento a su feligresía.

Sobre estos principios, y la de la hermosura y capacidad de la mencionada Iglesia, con consideración a las fundaciones pías, que los fieles han hecho en ella; ¡qué ideas no pueden verificarse! Acaso sería convenientísimo erigirla en Colegiata con competente número de Individuos de las respectivas Clases, si los fondos aplicables alcanzasen para su decente manutención, y se conseguiría un nuevo ordenamiento de Madrid, de cuyos obsequios es justísimo acreedor su Santo Patrono, y tendría un templo en que se tributasen a Dios las debidas alabanzas con la solemnidad y decoro, que se acostumbra en las Catedrales.

Mas esto es solamente excitar la perspicaz penetración de V. A. que discurre a mejores luces, y hacerle presente que el Cabildo no rehúsa mayor trabajo, ni ser útil al público, a cuyo fin y bajo las consideraciones, que lleva propuestas a mayor gloria de su Santo Titular.

Suplican humildemente a V. E., que si sus reflexiones mereciesen la benigna aceptación, que implora de V. A. se digne disponer que la expresada Iglesia del Colegio Imperial con sus dotaciones y oficinas correspondientes a ella, sin incluir ninguna de las que componen la Casa, se aplique al Cabildo, del modo y para los fines apuntados, o para aquellos que fuesen más de su superior agrado, mientras ruega al Señor derrame sobre V. A. continuas felicidades.

Madrid, y abril 27 de 1767.

Humildes y rendidos Capellanes D. Joaquín de Aloqui, Teniente de Capellán Mayor; D. José de Castro y Riaño; ; D. José Sanz de Olamendi; D. Juan de Elías y Vudaure; Dr. D. José Vázquez; Dr. D. Juan Francisco de Mena; Dr. D. José de Otondo; D. José Carbó Falcón; D. Francisco Ortiz; Dr. D. Antonio Martínez; D. José Tomás Castellanos, Capellán Secretario.

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CARLOS III. LA VILLA DE BILBAO SOLICITA LA DONACIÓN DEL COLEGIO DE LOS JESUITAS PARA SEMINARIO DE NOBLES. 1767.

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La corporación municipal de Bilbao y el cabildo eclesiástico de la Villa solicitan al Rey el colegio que fue de los jesuitas y sus bienes anexos para erigir un Seminario de Nobles que subsane las carencias educativas de Vizcaya, y en el que se enseñe Gramática, Filosofía, Teología, y Matemáticas.

(España. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte A. G. S. Gracia y Justicia legajo 667)

1767 10 15 PETICION COLEGIO BILBAO_Página_1

1767 10 15 PETICION COLEGIO BILBAO

Señor.

La Justicia, Regimiento y Síndico Procurador general de la Villa de Bilbao, y el Cabildo Eclesiástico de ella, A. L. R. P. de V. M. con el más profundo respeto, dicen: que sus hijos naturales, y los de todo el muy noble Señorío de Vizcaya, están experimentando el grave perjuicio de carecer de Maestros y Aulas donde se les enseñe la Gramática, Filosofía, Teología, y Matemáticas, y necesitado por esta causa a transportarlos a Países extraños para conseguir el fin de su educación, respecto de no tener la Villa suplicante propios para establecimientos, con cuyo motivo, unidos el Cabildo Eclesiástico y el Secular trataron de su remedio, y de un acuerdo y conformidad determinaron acudior a la Piedad de V. M. para representar los daños que se originarían con la falta de educación, y pedir a su Real clemencia se dignase conceder a la dicha Villa suplicante el Colegio que en ella fue de los Regulares de la Compañía, con las Aulas que tuvieron de Latinidad, Filosofía, y Teología, adjudicándola todos los bienes raíces, derechos y acciones, y demás efectos adictos y pertenecientes a dicho Colegio, los que cumplidos sus gravámenes y pensiones a que están sujetos pueden ser de poco o ningún momento, y que con ellos, y los cortos propios, rentas, y arbitrios de la Villa se constituyese ésta en la obligación de erigir en el mismo Colegio un Seminario, donde la juventud, con fija y moderada pensión, pueda instruirse en las expresadas ciencias Matemáticas y demás artes propios de la Nobleza, poniendo dos Maestros de Gramática, tres de Filosofía, uno de Teología Moral, y los correspondientes de Matemáticas y demás Artes, cuyos Maestros hayan de ser precisamente seglares o clérigos sujetos todos a la dirección de un Prefecto de Estudios, y a la observancia de las reglas y constituciones que fuesen del Real agrado de V. M., sin que los del Seminario tengan, ni puedan pretender intervención en la Iglesia que fue de los Regulares para funciones eclesiásticas, pues estas deberán hacerse y correr a cargo de los individuos del Cabildo eclesiástico con tal independencia del referido Seminario que solo deberá establecerse para la instrucción y educación de la juventud; cuya Providencia ambos Cabildos contemplan sería utilísima, así al Estado, por lo que le producirá útiles fieles vasallos para los Reales Ejércitos, y otros destinos, como a la Villa, Señorío y Provincias inmediatas, que carecen del mismo alivio; en cuya atención,

Suplican a V. M. que en consideración a los motivos expuestos se digne conceder a la Villa suplicante el referido Colegio, Aulas, y Bienes para los efectos expresados, bajo las reglas y Providencias que fuesen del Real agrado de V. M., como lo espera, y en que recibirá merced.

Bilbao, 15 de octubre de 1767.

Como Apoderado de la Villa de Bilbao y su Cabildo Eclesiástico

Pedro de Gallarreta.

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